Energía de la tierra:
geotermia al alcance de la mano.

La energía geotérmica se obtiene del calor generado en el subsuelo, incluso de la capa más superficial. Se puede utilizar tanto para calentar como para enfriar la vivienda.

¿De qué elementos se compone?

Los elementos más importantes de este tipo de instalaciones son: una sonda geotérmica del subsuelo, una bomba de calor eléctrica en el edificio, un acumulador de agua caliente y los terminales de calentamiento oportunos (suelo radiante, por ejemplo).

¿Cómo funciona?

El fluido que circula por la sonda geotérmica cede o extrae calor de la tierra, según queramos obtener refrigeración o calefacción. Para refrigerar un edificio en verano, el sistema geotérmico transmite el calor excedente del interior de la edificación al subsuelo. Y a la inversa en invierno; el fluido permite calentar un edificio ganando calor del suelo. El paso de calor entre el fluido y el ambiente se hace a través de la bomba de calor y de los terminales antes mencionados.

Como ejemplo rápido, una nevera funciona de manera parecida: extrae el calor de su interior y lo libera a través del serpentín de su parte trasera (intercambiador de calor).

Tipos y localización de la instalación

Las sondas se instalan en el subsuelo y existen dos variantes: en superficie o en profundidad. No tienen ningún impacto estético en el paisaje. La bomba de calor se puede colocar en el interior de la edificación y no es necesario un local específico o una ventilación precisa (como ocurre con una caldera).

La geotermia superficial suele ocupar unas 2-3 veces la superficie de la casa. Es más económico y sencillo situar la sonda de este modo, pero no en todos los casos es posible disponer de suficiente superficie de terreno para ello. La instalación en profundidad aunque tenga un costo más elevado. Suele necesitar llegar a profundidad de 100 metros en este caso.

Para obtener el mejor rendimiento y ser compatibles con el funcionamiento de la bomba de calor, los terminales de climatización deben funcionar con agua a baja temperatura. Un sistema de suelo radiante, un sistema ventiloconvector son los más utilizados. También se fabrican los clásicos radiadores con la novedad de su funcionamiento con agua a menor temperatura de lo habitual.

Ventajas e inconvenientes

Las sondas situadas superficialmente son más sensibles a las condiciones climáticas y a la aportación solar; por lo que suelen resultar más eficientes aquellas situadas verticalmente (en profundidad).

No se pueden instalar sondas en terrenos kársticos (con cuevas originadas por el desgaste del paso del agua con la roca). En estos casos, las sondas no intercambiarían calor.

La primera ventaja es la propia de una energía gratuita que funciona en todas las estaciones del año, pues el calor de tierra es siempre constante. La bomba de calor por geotermia puede conseguir un ahorro del 75% respecto a una instalación tradicional.

Otra ventaja es que se calienta y enfría con la misma instalación si así se precisa.

La instalación no necesita un mantenimiento especial. La duración media de una bomba de calor suele ser de 20 años y la de los tubos de polipropileno de las sondas de unos 50.

¿Cuánta energía?

La bomba de calor funciona con energía eléctrica, por lo que este consumo penaliza. Se puede generalizar diciendo que por cada 1.000 W de consumo de electricidad se generan unos 4.700 W de energía térmica.

¿Cuánto cuesta?

El coste depende, en primer lugar, del terreno. Es decir, de la facilidad de instalación de la sonda en él y de su capacidad para intercambiar calor. También inciden en el precio la calidad de los aparatos y sus componentes, las dimensiones de los espacios a climatizar y la necesidad térmica de los mismos.

En general para obra nueva, una instalación geotérmica destinada a únicamente a calentar una vivienda unifamiliar de 150 m2, tendría un coste aproximado de 15.000€.

Si por el contrario, se necesita renovar una instalación tradicional ya existente, el presupuesto bajaría a unos 10.000-12.000€, dependiendo de los casos.

Licencias, leyes y autorizaciones

El Código Técnico de la Edificación en su sección DB HE-4 indica que todos los edificios de nueva construcción y rehabilitación están obligados a cubrir parte de sus demandas de agua caliente sanitaria a partir de energías renovables, como es la energía geotérmica. Cabe resaltar que el programa CALENER para el cálculo de la certificación energética, penaliza este tipo de instalaciones, pues considera el gasto eléctrico de la bomba de calor pero no la ganancia en energía limpia. Esperemos que el Ministerio correspondiente cambie el programa para corregir este grave error.

Según el IDAE, en España existe un gran potencial geotérmico, cuyo desarrollo futuro nos puede acercar a los niveles de aprovechamiento de otros países europeos.

Las licencias que solicitar para este tipo de instalaciones dependen de cada Ayuntamiento o de cada Comunidad Autónoma, por lo que es preciso mirar en las webs de estas instituciones para obtener información precisa.

De la misma manera, es recomendable recordar que las instalaciones geotérmicas se benefician de subvenciones del Estado, como el resto de las renovables, con lo cual su precio se amortiza mucho más rápidamente. Es necesario consultar las subvenciones nacionales y autonómicas en vigor porque suponen una gran ayuda en el desembolso inicial.

Enlaces de interés

Código Técnico de la Edificación Documento HE

IDAE. Energía geotérmica

Descarga de manuales y documentación relativa a la energía geotérmica

Centro de investigaciones energéticas, medioambientales y tecnológicas (CIEMAT)

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